jueves, 9 de agosto de 2018

Sindicatos v/s Grupos Negociadores

El 28 de julio de 2018, vimos como la Dirección del Trabajo emitió un dictamen, en el cual, la entidad validó como instrumentos colectivos los acuerdos suscritos por "grupos negociadores", debilitando nuevamente a los sindicatos en su tesis ideológica profundamente anti sindical.
¿A alguien le sorprende? A mi no.

Leí la declaración de ex directores de la DT y expertos laborales (que acompaño), rechazando el dictamen, de acuerdo. He seguido algunas huelgas, en especial la de la Clínica Dávila en Santiago, donde el Sindicato Interempresa y del Sindicato N°2 de Trabajadores Servicios Integrados denunció a la DT ante la Contraloría tras no sancionar los "reemplazos en huelga" (no cumple su función fiscalizadora).

Me van a disculpar los suscritos en este artículo, pero esto no es producto de una casualidad. La Reforma Laboral que se impulsó en el gobierno pasado, tenía como gran pilar la Titularidad Sindical, acá saldrán otra vez a decir que es culpa del Tribunal Constitucional que la rechazó, claro, en parte, pero gracias a un planteamiento técnico poco riguroso e irresponsable, sin un sustrato ideológico definido, permitiendo que trabajadores se queden sin derecho a huelga y a negociación colectiva. Lo más sensato siempre fue ponerse en línea con lo que hacen lo países desarrollados de la OCDE, en que los trabajadores reciben sus derechos colectivos a través de una negociación por rama de actividad (lo que no incluyó la reforma y antes del plan laboral de Pinochet este mecanismo si existía en nuestro país).

Fuimos nosotros quienes mantuvimos a los grupos negociadores dentro del PL, es más, no hubo intención alguna de sacarlos. Tampoco, una vez que leímos el fallo en su totalidad, fuimos capaces de presentar una ley corta que solucionara, en parte, la falta de titularidad. Tampoco se animaron a vetar, (yo estaba por la ley corta), y al final acá estamos, con un dictamen que tuvo la oportunidad de generarse por 1.- su clara ideología, 2.- la falta de titularidad, 3.- los vacíos de la reforma y 4.- la falta de prolijidad técnica de quienes estuvieron a cargo de redactarla, tramitarla y negociarla.

Lo que siempre sostuvimos durante la discusión de la reforma, tenía que ver con la manera en cómo el Estado debía entender la protección de los derechos colectivos de los trabajadores y trabajadoras en Chile. Ahora a luchar junto a ellos y ellas, a aguantar este baño de ideología anti sindical, a protegerlos dentro de las herramientas que tiene la legislación, y espero, que más temprano que tarde, volvamos a gobernar y a impulsar un Nuevo Código del Trabajo para Chile, pero esta vez, por favor escuchen a alguien más.

VER: https://www.latercera.com/pulso/noticia/ex-directores-del-trabajo-expertos-laborales-rechazan-dictamen-la-dt-grupos-negociadores/264317/

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