lunes, 6 de agosto de 2018

Al abuelo, con amor


Al abuelo, con amor (20/04/2017)

Al cumplir el Partido Socialista de Chile 84 años de vida, y como buen anciano querido, su mayor fortaleza viene dada por su tremenda experiencia política y haber sobrevivido una dictadura. Tiene historias eternas para contarnos a los más jóvenes, compartir con nosotros el congreso programático de 1947, la pre militancia, la formación política, las campañas de Salvador Allende, el gobierno de la Unidad Popular, la reunificación partidaria, la lucha intensa por recobrar la democracia, la tortura, asesinato y desaparición forzosa de sus hijas e hijos, la campaña del NO, la primera mujer Presidenta de Chile, etc.

También hay historias que a ratos se niega a contarnos, para obviarnos tristezas, para que volvamos a escuchar sus relatos y no lo abandonemos. Un día, después de tanta insistencia, nos contó cómo algunos de sus hijos se habían conformado con el sistema neoliberal y solo lo administraban, que otros preferían humanizarlo para que no les diera tanta vergüenza, pero que también estaban sus favoritos, los que aún creían en la República Socialista, a pesar de que eran los más revoltosos y diversos.

Nosotros le dijimos que no debía entristecerse, que constatar una realidad también visualiza con claridad las opciones que pueden tomar las hijas e hijos futuros, los que están en formación o los que ya en ejercicio, pueden integrar. Al emocionarse, nuestro núcleo le prometió dos cosas: jamás desertar (como dice nuestro himno) y que seríamos de los que lucharíamos incansablemente por la República Socialista, a pesar de las dificultades que nos encontraríamos en ese camino.

En honor a esa promesa es que nos atrevemos a levantar la frente ante la adversidad actual de reconocerse político y socialista. Hemos librado una lucha en la región de Valparaíso por conservar la dignidad, los principios y las ideas del amado abuelo, no hemos callado frente a las irregularidades de empresarios inescrupulosos que financiaron campañas para lograr privilegiar a su clase, las faltas a la probidad y transparencia de nuestras filas, a la claudicación ante el sistema, el poder sin sentido colectivo, al clientelismo laboral y la falta de propuestas en las diversas áreas.

Asumimos desde el primer día que no podíamos luchar por cambios profundos y estructurales a favor de los derechos sociales y económicos de nuestros compatriotas, sin tener la resistencia de los sectores que han abusado durante años de nosotros; pero otra cosa ha sido lidiar con la obstinación de algunos de tus propios compañeros y compañeras, que no entienden a la huelga como un derecho fundamental o que no concurren en la idea de que sin solidaridad no hay seguridad social.

Nosotros creemos en un nuevo pacto social, político, económico y cultural con el pueblo de Chile, entendemos que el abuelo debe volver a priorizar la elaboración y el cumplimiento del programa socialista, pero con la concurrencia de todas sus hijas e hijos, también de los demás parientes, amigos del barrio, colegas del trabajo, amigas de la zumba, dirigentes sindicales, suplementeras, profesores, feriantes, queseras, honorarios del Estado, contratas, funcionarios públicos, parquímetros, locutores radiales, ambulantes, pescadores, garzones, cocineros, administrativos, secretarías, floristas, vidrieros, costureras, sastres, carniceros, artistas, compositores, poetas, ingenieras, técnicos, universitarias, presos, jóvenes, jóvenes infractores, reponedores, niños y niñas, etc.

El Partido Socialista de Chile, se merece tener dirigentes que no negocien la permanencia en sus espacios de poder a cualquier costo, que no financien a Cema Chile o se definan UdiSocialistas. Deben estar en los medios marcando pauta sobre la desigualdad del sistema, explicar lo que hacemos para cambiarlo y liderar nuestras posturas en todos los ámbitos, para lograr la cohesión social que se necesita. No podemos seguir manteniendo el debate necesario en la superficialidad, confundir y desviar la atención por mezquindades ególatras y diseños de derecha.

La mejor forma de celebrar al querido abuelo, es felicitar a ese militante leal y comprometido, que nos enorgullece diariamente, que no tranza sus principios por una presidencia comunal, por un cupo al parlamento, por un trabajo o ayuda financiera; y apoya la opción que representamos contra viento y marea. Ahora, si quieren hacerlo sonreír, tomen la opción de “sus favoritos”: no claudicar ante una derecha avasalladora ni permitir que algunos de sus hijos abusen de él, ni hoy ni nunca.

“Al abuelo, con amor…”

Fraternalmente,
Marcela Espinoza Silva
Vicepresidenta de la Mujer
Dirección Regional Valparaíso
Partido Socialista de Chile
Núcleo Rubén Cabezas Pares

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