miércoles, 29 de agosto de 2018

Sueldo Mínimo, Sueldo Máximo


Hemos presenciado estos últimos días esta discusión sobre el salario mínimo, donde este gobierno -que cautela con mayor ahínco, a la oligarquía corporativa-, además de ofrecer un reajuste indigno, que ya es un clásico, ingresó al proyecto de ley la idea de la "plurianualidad", con la cual pretendía dejar amarrado el próximo reajuste al escenario del futuro crecimiento económico del país [sin considerar la grosera concentración de la riqueza y sus consecuencias económicas], lo que dejaría a los trabajadores y trabajadoras sin posibilidad de negociaciones periódicas por tres años (hasta el 2021), mintiendo sobre un escenario distinto a la plurianualidad fijada por un consejo de salarios tripartito, que opera en otros países, pero que en Chile no existe, ni hay voluntad de que concurra. 

¿Ustedes pueden entender que la lógica de gobernar sea vetar?, es decir, “si no votan lo que quiero, los censuro”; y así andan ofreciendo Museos de la Democracia, sin entender lo de fondo.

No se puede hablar de tiempos mejores, cuando la remuneración discutida afecta a más del 37% de nuestros compatriotas, y donde -en criterio de realidad-, el 50% recibe menos de $350.000 pesos. Chile vive con lo justo, no solo eso, vive bajo la línea de la pobreza fijada en $417.348, por cuatro personas en una familia, ya que un sueldo mínimo, después de los descuentos legales, es de $220.000 líquidos: esta es la discusión fundamental, ¿con cuánto se vive?.

Ojalá los señores Larraín, Monckeberg y Blumer, que hablaron estas semanas del "gran proyecto", de la "innovación", le salgan a explicar a todos esos trabajadores y trabajadoras que NO TENDRÁN REAJUSTE, mucho menos la luca que posteriormente propusieron, ya que su función, como poder ejecutivo, es garantizar el negocio al 1% de la población más rica. Tuvieron la opción de veto aditivo, pero presentaron el sustitutivo, demostrando expresamente que su interés jamás estuvo en mejorar las condiciones de los trabajadores y trabajadoras de nuestra patria, lo que se suma a la debilidad sindical que tenemos y a la cual hemos contribuido con reformas antisindicales.

Lo más sensato, justo y necesario es ubicarse en línea de los países desarrollados de la OCDE, en que los trabajadores y trabajadoras reciben sus derechos colectivos a través de una negociación por rama de actividad, así se evitaría este anual espectáculo miseria (lo que no incluyó la Reforma Laboral y antes del plan laboral de Pinochet, este mecanismo si existía en nuestro país).

Como socialista, sindicalista y trabajadora, declaro mi absoluto repudio a este resultado, y propongo que comencemos a plantear en cada conversación familiar, en el trabajo, en cada lugar que podamos, tres temas relevantes: cómo el Estado debe entender la protección de los derechos colectivos de los trabajadores y trabajadoras, la fijación de un sueldo máximo en el ámbito privado y público, y la elaboración de un Nuevo Código del Trabajo para Chile.

Marcela Espinoza Silva
Vicepresidenta de la Mujer
Región de Valparaíso
Partido Socialista de Chile

domingo, 19 de agosto de 2018

Sobre la consulta Porteña del uso del Paño de Barón

Sobre la consulta Porteña del uso del Paño de Barón. He reflexionado, he leído y he votado a pesar de los peros.
Cómo socialista estoy de acuerdo con el sentido de hacer partícipe a las personas en las decisiones de la ciudad, es obvio que apoyo una consulta, agradezco el esfuerzo, pero hagámoslo bien.
Todo partió con esta convocatoria de los 40 representantes de la sociedad civil, donde no se supo cómo se eligieron ni el porqué. No vi a la cámara de comercio, o a todos los partidos políticos o a los técnicos de los Ministerios, cómo si ellos no viviesen en Valparaíso o no les importase. Bueno ya, dejémoslo pasar, solo 40 representando el sentir de 400.000 mil, quienes además, como “Consejo Ciudadano del Borde Costero”, fijaron los lineamientos de esta consulta.
Al revisarla, constaté que era bastante desprolija, que no tenía un link que llevara al detalle de cada proyecto, y también sé obvió el uso preeminentemente Portuario del paño Barón, que fue nuestro caballo de batalla hace más de 10 años cuando dijimos #NoAlMall #SiAlPuerto. Tampoco había una opción como “otro”, para así poder escribir, y hacer de la consulta, un instrumento legítimo y cualitativo.
No puede pretender el alcalde Sharp que nadie critique responsablemente esta consulta, ya que posee un sesgo evidente, no me refiero a los oportunismos de concejales que reclaman después de sacarse la foto, pero de todas formas uno debe estar dispuesto, como autoridad, a entender esto sin victimizarse: lo importante es buscar lo mejor para la ciudad.
Validar las decisiones públicas con mayor participación y legitimidad debería ser el norte de esta alcaldía, y no la imposición sesgada, eso impide el debate y nos fricciona en un tema que debería unirnos.
Cómo política, ex candidata a concejala y activa Porteña, mi interés es que las decisiones que tomemos se sustenten en el tiempo.
Propongo para ello REPETIR LA CONSULTA, qué se incluya lo obviado, y aunque se demore un poco más, pregunten al final directamente a los porteños y porteñas: ¿Ud. qué cree que se debe hacer en el Paño de Barón?, que la respuesta sea libre.

jueves, 9 de agosto de 2018

Sindicatos v/s Grupos Negociadores

El 28 de julio de 2018, vimos como la Dirección del Trabajo emitió un dictamen, en el cual, la entidad validó como instrumentos colectivos los acuerdos suscritos por "grupos negociadores", debilitando nuevamente a los sindicatos en su tesis ideológica profundamente anti sindical.
¿A alguien le sorprende? A mi no.

Leí la declaración de ex directores de la DT y expertos laborales (que acompaño), rechazando el dictamen, de acuerdo. He seguido algunas huelgas, en especial la de la Clínica Dávila en Santiago, donde el Sindicato Interempresa y del Sindicato N°2 de Trabajadores Servicios Integrados denunció a la DT ante la Contraloría tras no sancionar los "reemplazos en huelga" (no cumple su función fiscalizadora).

Me van a disculpar los suscritos en este artículo, pero esto no es producto de una casualidad. La Reforma Laboral que se impulsó en el gobierno pasado, tenía como gran pilar la Titularidad Sindical, acá saldrán otra vez a decir que es culpa del Tribunal Constitucional que la rechazó, claro, en parte, pero gracias a un planteamiento técnico poco riguroso e irresponsable, sin un sustrato ideológico definido, permitiendo que trabajadores se queden sin derecho a huelga y a negociación colectiva. Lo más sensato siempre fue ponerse en línea con lo que hacen lo países desarrollados de la OCDE, en que los trabajadores reciben sus derechos colectivos a través de una negociación por rama de actividad (lo que no incluyó la reforma y antes del plan laboral de Pinochet este mecanismo si existía en nuestro país).

Fuimos nosotros quienes mantuvimos a los grupos negociadores dentro del PL, es más, no hubo intención alguna de sacarlos. Tampoco, una vez que leímos el fallo en su totalidad, fuimos capaces de presentar una ley corta que solucionara, en parte, la falta de titularidad. Tampoco se animaron a vetar, (yo estaba por la ley corta), y al final acá estamos, con un dictamen que tuvo la oportunidad de generarse por 1.- su clara ideología, 2.- la falta de titularidad, 3.- los vacíos de la reforma y 4.- la falta de prolijidad técnica de quienes estuvieron a cargo de redactarla, tramitarla y negociarla.

Lo que siempre sostuvimos durante la discusión de la reforma, tenía que ver con la manera en cómo el Estado debía entender la protección de los derechos colectivos de los trabajadores y trabajadoras en Chile. Ahora a luchar junto a ellos y ellas, a aguantar este baño de ideología anti sindical, a protegerlos dentro de las herramientas que tiene la legislación, y espero, que más temprano que tarde, volvamos a gobernar y a impulsar un Nuevo Código del Trabajo para Chile, pero esta vez, por favor escuchen a alguien más.

VER: https://www.latercera.com/pulso/noticia/ex-directores-del-trabajo-expertos-laborales-rechazan-dictamen-la-dt-grupos-negociadores/264317/

miércoles, 8 de agosto de 2018

Por favor, señor Viñambres, queremos entender

Por favor, señor Viñambres, queremos entender.
¡Buscamos, buscamos y buscamos! Y solo pudimos encontrar la justificación electoral como explicación plausible del porqué un alcalde, con militancia socialista, puede pensar en una restricción y vulneración de garantías constitucionales para los niños y niñas como política en materia de seguridad. ¡Pensamospensamos y pensamos! Y solo pudimos imaginarnos el argumento electoralista, como la razón del porqué un alcalde socialista invitaría a J. A. Kast a su comuna a “reflexionar y compartir visiones”  sobre lostemas de seguridadDe todos modos y en ningún caso, es justificable o argumentable, que el presidente regional de la colectividad, se preocupe s de sus elecciones futuras que de nuestras próximas generaciones.
Señor Viñambres nos disculpamos si nuestra interpretación es errónea y su decisión del toque de quedao como usted le denomina “restricción del horario de circulación nocturna”se trata de una política basada en datos consecuentes. Es decir, como el 20% de los niños y niñas Quilpueinas menores de 14 años cometen delitos o actos inciviles, privarle la libertad al otro 80% restante sería lo correcto. Señor alcalde quizás lo estamos subestimando y la decisión de un toque de queda a los niños y niñas es propia a las circunstancias de Quilpué, y no es una decisión discriminatoria y estigmatizante. Quizás esta decisión no es electoralista y usted cree realmente en este tipo de política. Por favor señor Viñambres, asegúrenos entonces, que estaría dispuesto a imponerles un toque de queda a los adultos mayores, si estos decidieran organizar una serie de robosQuizás estamos siendo prejuiciosos de aquí a algún tiempo, con los datos en la mano, lo veremos proclamando la privación de libre circulación después de las 21 horas a las personas entre 35 y 45 años porque más del 20% consume cannabis.
Señor alcalde, de todos modos y para no pecar en una interpretación errónea de vuestras decisiones, de proponer restricciones a garantías constitucionales reunirse con J. AKast, le pedimos nos explique por qué un toque de queda sería mejor política que desarrollar medidas ocupacionales para estos niños y niñas inmanejables de Quilpué, o por qué un toque de queda es mejor política seguritaria, que desarrollar medidas educativas para los niños y niñas incontrolables de Quilpué o por qué el toque de queda es mejor política, que pedir apoyo a los padres, vecinas y vecinos de Quilpué, para trabajar con estos energúmenos. En fin alcalde, por q no le solicita además, los refuerzos policiales a su amigo J. A. Kast, y así, en su lógica visionaria, le garantizará la libertad a todos los Quilpueinosy Quilpueinas
Por favor, Presidente Regional del Partido Socialista de Chilele pedimos nos ayude, luego de sus últimas decisiones, a encontrar los argumentos con los que tendremos que responderles a los niños y niñas de Quilpué cuando nos pregunten: ¿por qué se ocupan de sacarnos de la calle con la policía y no del porqué estamos en la calle?, ¿por qué en vez de ayudarnos nos castigan?, ¿por qué solo a nosotros y no a los adultos que nos maltratan?, ¿la seguridad es más importante que la libertad?, ¿Cuál es la diferencia entre la extrema derecha y la izquierda?, ¿Qué hicimos para que nos estigmaticen y discriminen?. De todas manerasseñor Alcalde, todos los socialistas esperamos que los niños y niñas, sean comprensibles y posiblemente entenderán, dejando de lado su convención sobre los Derechos del Niño aprobada por Naciones Unidas, que la decisión, en verdad fue tomada en una reunión del consejo comunal de seguridad de Quilpuédonde usted solo lo preside y es responsable de su conducción
En fin, quizás nos equivocamos en nuestra interpretación y su decisión no fue electoralistani basada en datos consecuentes, sino más bien ideológica. Pues bien, a integrado la idea de sus nuevos amigos, que han evolucionado teóricamente y han comprendido que no vasta con “la mano invisible” del mercado para el funcionamiento social, sino también se requiere “del puño de hierro” del estado.
Por favorseñor Viñambres, queremos entender.

Marcela Espinoza Silva
Nicolás Camerati 
Núcleo Rubén Cabezas Pares
Región de Valparaíso
Partido Socialista de Chile

lunes, 6 de agosto de 2018

INTERVENCIÓN NÚCLEO RUBÉN CABEZAS PARES EN EL PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE


INTERVENCIÓN NÚCLEO RUBÉN CABEZAS PARES EN EL PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE
SÁBADO 14 DE NOVIEMBRE DE 2015

El jueves pasado asistimos a la presentación del libro “Carlos Lorca la vida de un socialista ejemplar”, escrito por el compañero Juan Azocar, en la casa central de la Universidad de Chile, momento especial donde, como siempre, se junta la familia socialista de todas las generaciones necesarias.

Escuchando a Jaime, hermano de Carlos, y director de Memoria y Futuro, comenzamos a reflexionar sobre como Carlos, un líder innato, no solo se preocupaba de lo importante sino de los detalles que deben destacar a un socialista, el cariño, la solidaridad con el otro, el sonreír y disfrutar la política. Como era el sentido de esa época, que muchos a ratos prefieren olvidar convenientemente.

¿Cómo disfrutamos lo que hacemos sino somos capaces de decir lo que pensamos?
Nuestro Núcleo, Rubén Cabezas Pares, en homenaje al compañero ejecutado político, que al momento de su asesinato era el Fiscal de la Corporación de la Reforma Agraria de Quillota y dirigente regional, se hace esta consulta hace mucho tiempo.

En el comité central pasado concluimos que deberíamos apoyar prioritariamente solo cuatro compromisos del gobierno: la reforma educacional, la reforma laboral, la agenda anticorrupción y el proceso constituyente, debido a que otra vez teníamos que asumir el diagnóstico de la “realidad”, que el ministro Pacheco nos graficó detalladamente.

¿Y esa realidad, tiene que ser a costa de lo que decidimos y decimos representar?
Por ejemplo, La Reforma Laboral, que en palabras del gobierno vendría a “saldar una deuda pendiente con los trabajadores”, ha tenido una resistencia rara vez vista y una obsecuencia de algunos dirigentes que aún no logramos comprender.
Todos creyeron que porque los empresarios comenzaban la campaña anti reforma, en los medios, con publicidad en las calles (La reforma dejará cesantes a muchos Porteños, y Ud. senador –Chahuán y Lagos Weber- ¿cómo votará?, decía el cartel en Av. Errázuriz), esta sería un reforma que “dañaría” sus intereses, una vez aprobada y promulgada, lo que dista de la realidad.

El compañero Pablo Arellano Ortiz, profesor de las cátedras de Derecho del Trabajo y de Seguridad social, en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso e integrante del núcleo es de la opinión que un proyecto de reforma laboral es sin duda necesario y en este sentido la discusión debe ordenarse, primero lo positivo, luego lo conflictivo para luego ver lo que se debe hacer.

“En relación con lo primero sin lugar a dudas debe destacarse que el cúmplase del compromiso de campaña de nuestra Presidenta en orden a mejorar las relaciones laborales. El mensaje presidencial que origina el proyecto de reforma laboral sienta la orientación esperada, es decir, fortalecer las relaciones laborales en particular la negociación colectiva y los sindicatos. La motivación y la intención es lo correcto.

Sin embargo, una cosa es lo que se señala en la motivación del proyecto y otra muy distinta es el articulado que se propone. Más allá de la falta de prolijidad en la elaboración del mismo y en los reclamos presentados por un grupo importante de sindicatos en contra del actuar de la OIT y del Gobierno, lo que se debe discutir es sin duda los cambios que se están votando actualmente en el congreso. Cambios que no se entienden en qué sentido van, ya que el ejecutivo sigue enviando indicaciones y se le han abierto plazos especiales para ello.

Cuáles son los problemas que se vislumbran. Una apreciación consiste en señalar que lo que se está votando como norma no coincide con la idea de fortalecer a los sindicatos y la negociación colectiva. De hecho podríamos afirmar tajantemente que el resultado de este proyecto de ley es una jibarización del actuar de los sindicatos, de reducirlos a la más mínima expresión restandoles derechos. Existen voces muy críticas al proyecto donde por lo bajo se lo indica como pro empresa. Ante ello, debemos preguntarnos como partido si es esto lo que se busca en la lucha por los derechos sociales.

¿Qué es lo que se critica?: que el derecho a huelga se tornaría inefectivo al establecer servicios mínimos, ¿de qué sirve tener derecho a huelga si la empresa sigue funcionando? Los servicios mínimos existen en derecho comparado para las huelgas de los funcionarios públicos, NO para el sector privado. Aquí hay un error conceptual en lo que se ha planteado en el proyecto. Además, esta situación choca con el derecho chileno en donde las instituciones públicas no pueden ni siquiera tener sindicatos. Falta entonces un proyecto para que se establezca el derecho a negociar en el sector público y se eviten situaciones como las que hemos vivido recientemente, en donde incluso el estado, hace remplazo de trabajadores.

Este tema del reemplazo es un tema crítico que nuevamente vuelve a disminuir el poder del derecho a huelga. La porfía de regularlo solo viene a confirmar una intención pro empresa, al contrario de los fallos recientes de la Corte Suprema en esta materia.

La negociación colectiva seguirá versando sobre los mismos aspectos, es decir, sobre remuneraciones y condiciones comunes de trabajo, los trabajadores seguirán teniendo esos límites. Por el contrario, el empleador contará con los pactos de adaptabilidad laboral que buscan facilitarle la organización del trabajo en su empresa.  ¿Que se gana el movimiento sindical con la incorporación de estos pactos?: NADA. Nuevamente se refuerza al empresariado en vez de los sindicatos.

Un aspecto relevante y poco discutido dice relación con un potencial excesivo aumento de las facultades de la Dirección del Trabajo. Si ya se considera demasiado reglamentada la negociación colectiva luego de esta reforma será peor. Esto es un error por dos razones, la primera es que en derecho comparado los mejores sistemas de relaciones laborales son aquellos en que el estado no regula todo, y la segunda, es que la Dirección del Trabajo no tiene los medios materiales ni personales para poder asumir todo lo que se le quiere atribuir. Entonces, resulta mejor elaborar en forma urgente un proyecto de modernización de la Dirección del Trabajo.

Estas son algunas de las críticas que se han formulado al proyecto. Queda entonces preguntarse ¿qué hacer? ¿Persistir o no persistir?, esa es la cuestión.
El proyecto en su condición actual está trabado por las exigencias que han hecho otros partidos de la Nueva Mayoría, en especial la Democracia Cristiana, por ende, se corre el riesgo que se transforme aún más.

Algunos han hecho llamados a derechamente retirar el proyecto. Evitar que se apruebe algo que perjudique a los trabajadores.

Ya algunos senadores de la derecha han anunciado que recurrirán el Tribunal constitucional. Lo que conlleva un nuevo elemento de inseguridad sobre el resultado final.
Sin lugar a dudas retirar el proyecto actual y presentar uno nuevo más en línea con lo que se necesita podría considerarse lo ideal; pero en términos políticos poco acertado.
Entonces, se sugiere que las nuevas indicaciones reduzcan la reforma a puntos claves sobre los cuales no se afectará ni a los sindicatos, ni a la negociación colectiva ni a la huelga

Proponemos en concreto:

  1. Retirar toda mención sobre el remplazo, es innecesario regularlo si la Corte Suprema ya tiene un criterio adecuado y correcto sobre su aplicación. Un cambio legislativo implica un riesgo que la Corte suprema cambie su interpretación.
  2. Sobre los servicios mínimos, eliminar su referencia en el proyecto. A menos que se consagre la negociación colectiva para el sector público.
  3. Consagrar en forma real el piso de negociación colectiva. Antigua demanda del movimiento sindical que implica la inclusión de un artículo declarativo y la eliminación a la referencia a los reajustes en el artículo 369. Reforma simple y que será muy valorada: todo proceso de negociación colectiva partirá de la base de lo obtenido en el proceso anterior y en caso de conflicto los trabajadores pueden exigir que se mantenga ese nivel con las cláusulas de reajuste.
  4. Se debe reformar urgentemente la Dirección del Trabajo por las razones antes dadas en un proyecto separado.
  5. En vez de consagrar pactos de flexibilidad, se debe incorporar la posibilidad de ampliar por parte de los trabajadores el contenido de la negociación.
  6. La extensión de beneficios debe ser de exclusiva titularidad del sindicato.

Si el proyecto se aboca a estos temas y reducciones, podría cumplirse de mejor manera el objetivo de fortalecer las relaciones de trabajo y evitar una crítica como la que se siente actualmente por diversos actores sociales.

Pasando a otro punto y respecto a la agenda anticorrupción y las modificaciones a la Ley de Partidos Políticos, proponemos homologar las modificaciones a la ley a nuestros estatutos y reglamentos internos. Y solicitar que se incluya el notable abandono de deberes como causal de remoción de cargos, en especial debido a la experiencia de Regionales que no funcionan debido a la inacción de su presidente o presidenta.

Como núcleo, queridas compañeras y compañeros los invitamos a un proceso reflexivo y propositivo, no impositivo sino de convicción, que debe sumar voluntades y esfuerzos.

No tendremos éxito sin experiencia de la tarea bien ejecutada, el conocimiento aprendido y la humildad de comprender que los grandes cambios son procesos graduales y constantes.

Fraternalmente,


Adhieren: Núcleo Quintero Socialista
             Núcleo Salvador Allende de San Antonio
             Núcleo Mario Pulgar de Calle Larga

nucleorubencabezas@gmail.com

Por favor Beatriz, No más retórica


POR FAVOR BEATRIZ, NO MÁS RETÓRICA (24/05/2017)

Platón ya lo había dicho, poco importa si un discurso político es verdadero, plausible o falso, pues si un discurso es bueno este podrá influenciar y seducir a un grupo importante de la sociedad. A esto la antigua Grecia lo llamaba la retórica. Veinte siglos más tarde fue Emmanuel Kant quien dijo que aquellos discursos  públicos que no pretenden reflejar la realidad son simplemente “el arte de transformar las debilidades de los hombres a los propósitos del expositor y que esto no merece ninguna estima [1]”.

Cuando, Beatriz Sánchez durante su campaña política arremete contra Bachelet, y afirma que el gobierno de la Presidenta fracasó en lo que pretendió hacer y que este solo fue un gobierno de buenas intenciones, “no está haciendo nada más que jugar con las fibras sensibles del corazón de los votantes”. Dicho de otra manera, la candidata está haciendo eso que tanto temían Platón y Kant, un tipo de discurso que no se preocupa de la verdad sino de una apariencia de esta.

En todos los casos, no debería sorprendernos que una especialista de los medios de comunicación ocupe la retórica y ni que sus asesores la aconsejen en esta línea, quienes de seguro conocen a Maquiavelo y saben que cuando el poder está en juego, todo está perdonado y la violencia a los otros es a menudo la mejor estrategia. Por lo tanto, no importa si nuestro discurso tiene asideros en la realidad o si existe un verdadero cuestionamiento de lo que los otros intentaron o lograron hacer, pues aquello que importa es ganar las elecciones.

Señora Beatriz Sánchez, por medio de la presente, solo queremos exponerle algunos matices de la realidad sobre los logros del ejecutivo, pues creemos sinceramente que el gobierno de la Nueva Mayoría, que encabeza la Presidenta Bachelet, ha ido más allá de las buenas intenciones. Se sigue acercando con convicción al desarrollo de una sociedad más participativa, responsable, justa y solidaria. Ejemplos claros de aquello, han sido la ley de inclusión escolar donde se eliminó el lucro, la selección y el financiamiento compartido en los colegios, para dejar paso al acceso universal de la educación; la agenda de género; la agenda digital; la agenda de probidad y transparencia; la reforma al sistema binominal y las nuevas políticas de energía renovables no convencionales, por mencionar solo algunos de los cambios estructurales que hemos concretado.

A raíz de esto, entendemos la fuerza mediática impetrada contra las reformas que se han impulsado por nuestro gobierno, las que han sido atacadas nerviosamente por la derecha, movimientos autónomos y partidos emergentes, que parecen no entender el Rol del Estado y las contradicciones de clase que aún existen, a pesar de ese lenguaje acomodaticio, escondiendo ideológicamente lo que se realmente se representa.

En fin, esperemos que los miedos de Platón y Kant, no se sigan haciendo una realidad y que no sea la apariencia de la verdad la que se convierta en la forma generalizada de hacer política.

Nicolás Camerati Morras
Marcela Espinoza Silva
Partido Socialista de Chile
Núcleo Rubén Cabezas Pares