lunes, 6 de agosto de 2018

Del Panóptico carcelario, al panóptico Urbano


Del Panóptico carcelario, al panóptico Urbano
“La prisión es primero que nada y por sobre todo una arquitectura y el espacio que ésta delimita”[i].
Como lo dice espléndidamente Michel Foucault en su libro Vigilar y castigar, sobre la cárcel, el "panóptico" consiste básicamente en un sistema de vigilancia carcelario en el que el guardia de la prisión, aislado desde su torre, controla sus internos sin ser visto; o como lo dice Bentham"En el panóptico, el ojo del amo está en todas partes”.Es en este sentido que los drones civiles pueden ser entendidos como una aplicación modernizada del panóptico carcelario volcado a la ciudad. Torres de vigilancia aéreas, manejados a distancia, que controlan un perímetro territorial ya no definido por rejas, cercas o muros, sino por trazados urbanos invisibles delimitados por un inspector territorial.
En efecto, la aparición de los drones en nuestras ciudades, en nuestras comunas y sobre nuestras cabezas, es un claro ejemplo del desplazamiento del sistema de control carcelario que se le aplicaba a personas juzgadas y sentenciadas, a un sistema de control y disciplina urbano que se le aplicará a todas las persona que osen ocupar, habitar o peor aún, que piensen interactuar libremente en el espacio público. Lo queramos o no, hoy las personas que usen, ocupen, vivan o solo interactúen en un espacio público -y que éste se encuentre al interior de los perímetros de vigilancia de estas nuevas torres aéreas- estarán siendo vigiladas y observadas como potenciales sospechosos y por tanto no exentos de merecer un seguimiento más minucioso. 
Es aquí es donde tocamos el problema que nos interesa, la utilización de los drones no es sólo un problema que atañe a las imperfecciones de los sistemas de seguridad local y a la manera de hacer más eficientes los modelos de disciplinamiento del espacio público o a la mejora de modelos de comportamiento desviante que permitan alcanzar e identificar a los sospechosos de manera más exacta y precisa, sino más bien, tiene que ver con un problema moral, ético y político. Puesto que para bien o para mal, los drones civiles nos están anunciando el traspaso de un sistema de vigilancia carcelario que hoy se comienza a aplicar a nuestros ciudadanos, un tipo de modelo de vigilancia y control que está poniendo en jaque no solo la concepción que se tiene del inocente y el sospechoso, sino tambiénla concepción del espacio público como espacio de emergencia social y política. En todos los casos, es un tema que hay que debatir antes que sea demasiado tarde.
Por nuestro lado, hacemos una llamado a los parlamentarios a legislas sobre el tema y a nuestros alcaldesa declarar que su ciudad no es una sistema penitenciario abierto donde todos somos posibles sospechosos por el solo hecho de compartir, o dicho de manera abrupta, diríamos que los zánganos no van a pasar por el cielo de nuestras comunas, pues los vecinos de nuestras comunas no serán -por el sólo hecho de compartir- definidos como posibles sospechosos.


Dejamos algunas preguntas a reflexionar:
¿Es que las ciudades deben estar rodeadas por paredes virtuales bajo un control aéreo a distancia y permanente, pues todos somos potenciales sospechosos?
¿Es que los drones civiles no podrían transformarse en un sistema de discriminación territorial y de getorización social, hacia arriba o hacia abajo?
¿No podría trasformase este método en un sistema en post del clientelismo político territorial, a partir del control de la imagen y los comportamientos que se definen adecuados en la comuna especifica?
¿Qué pasa cuando pasamos de un control de identidad clásico a un tipo de vigilancia y de control del comportamiento?
¿No debería haber límites a la implementación de métodos de criminalización del comportamiento y más aún en el espacio público?
¿Hasta dónde un municipio tiene derecho a vigilar, controlar y definir los comportamientos más o menos adecuados y quién es sospechoso y quién no en los espacios de interacción pública?

Nicolas Camerati Morras, Doctor en Sociología Universidad de la Sorbonne, Paris.
Rodrigo Carcamo Hun, Instituto Igualdad.
(06/08/2018)

[i]Jeanine Hortoneda, « Sécurité, territoire, population et Naissance de la biopolitique de Michel Foucault Contrechamp », Empan 3/2005 (n° 59), p. 61-70.

No hay comentarios:

Publicar un comentario