Ser socialista no es un mero
trámite, es una forma de vida, un llamado de compromiso inexcusable con las
causas más nobles del ser humano por tener una sociedad en la cual los
principios de la justicia social estén auténticamente garantizados, sea hace 91
años cuando nacimos o en la actualidad.
Al cumplir tantos años, es
indispensable reflexionar sobre el camino que hemos recorrido, los avances, los
dolores, la sobrevivencia, la nobleza, la solidaridad y la democracia. Somos un
partido con una historia que debe enaltecernos. Somos un partido que
intergeneracionalmente traspasa conocimientos, discusiones y experiencias que
buscan enriquecer y proyectar una sociedad más justa, fraterna e igualitaria.
La contradicción principal siempre será un sistema que nos individualiza,
atemoriza, deshumaniza y que trata de reducir la intervención del Estado en
nuestras vidas.
Ser socialista también implica
cuidar la institución dónde se está, cumplir los deberes que implica la
militancia, asumir las responsabilidades debidas cuando se es dirigente o
dirigenta, cuidar la convivencia interna, abrazar la diferencia y jamás perder
la capacidad de dialogo. Eso fue lo que nos enseñaron quienes nos precedieron y
a eso hemos estado abocados, a pesar de todas las circunstancias.
En un momento de ciertas
complejidades para nuestro país, dónde se intentan tergiversar fronteras para
debilitar la democracia, debe reunirnos el compromiso, la tarea de robustecer,
mejorar y ahondar la democracia Chilena. Y tal como lo expresara Eugenio
González en 1947: “Todo régimen político que implique el propósito de
reglamentar las conciencias conforme a cánones oficiales, siendo contrario a la
dignidad del hombre, es también incompatible con el espíritu del socialismo.
Ningún fin puede obtenerse a través de medios que lo niegan. Como heredero del
patrimonio cultural, el socialismo no pretende otra cosa que extender a todos
los miembros de la sociedad las ventajas de la seguridad económica, y las
posibilidades de libertad creadora que hoy son privativas de minorías
privilegiadas”
Sigamos con responsabilidad,
seriedad y transparencia, proponiendo con fuerza a Chile, alternativas de
gobernabilidad locales, regionales y nacionales.
A nuestro hogar, escuela y trinchera del socialismo Chileno:
¡Felicidades!
Fraternalmente,
Marcela Espinoza Silva
Cristian Valle Olivares
Comités Centrales PSCH