viernes, 19 de abril de 2024

91° Aniversario PSCH

 

Ser socialista no es un mero trámite, es una forma de vida, un llamado de compromiso inexcusable con las causas más nobles del ser humano por tener una sociedad en la cual los principios de la justicia social estén auténticamente garantizados, sea hace 91 años cuando nacimos o en la actualidad.

Al cumplir tantos años, es indispensable reflexionar sobre el camino que hemos recorrido, los avances, los dolores, la sobrevivencia, la nobleza, la solidaridad y la democracia. Somos un partido con una historia que debe enaltecernos. Somos un partido que intergeneracionalmente traspasa conocimientos, discusiones y experiencias que buscan enriquecer y proyectar una sociedad más justa, fraterna e igualitaria. La contradicción principal siempre será un sistema que nos individualiza, atemoriza, deshumaniza y que trata de reducir la intervención del Estado en nuestras vidas.

Ser socialista también implica cuidar la institución dónde se está, cumplir los deberes que implica la militancia, asumir las responsabilidades debidas cuando se es dirigente o dirigenta, cuidar la convivencia interna, abrazar la diferencia y jamás perder la capacidad de dialogo. Eso fue lo que nos enseñaron quienes nos precedieron y a eso hemos estado abocados, a pesar de todas las circunstancias.

En un momento de ciertas complejidades para nuestro país, dónde se intentan tergiversar fronteras para debilitar la democracia, debe reunirnos el compromiso, la tarea de robustecer, mejorar y ahondar la democracia Chilena. Y tal como lo expresara Eugenio González en 1947: “Todo régimen político que implique el propósito de reglamentar las conciencias conforme a cánones oficiales, siendo contrario a la dignidad del hombre, es también incompatible con el espíritu del socialismo. Ningún fin puede obtenerse a través de medios que lo niegan. Como heredero del patrimonio cultural, el socialismo no pretende otra cosa que extender a todos los miembros de la sociedad las ventajas de la seguridad económica, y las posibilidades de libertad creadora que hoy son privativas de minorías privilegiadas”

Sigamos con responsabilidad, seriedad y transparencia, proponiendo con fuerza a Chile, alternativas de gobernabilidad locales, regionales y nacionales.

A nuestro hogar, escuela y trinchera del socialismo Chileno: ¡Felicidades!

 

Fraternalmente,

Marcela Espinoza Silva

Cristian Valle Olivares

Comités Centrales PSCH

domingo, 18 de julio de 2021

Primarias InExcluyentes

Las primarias de este domingo convocaron a un padrón electoral de 3.141.152 de personas, interesante de observar, pero sigue existiendo una cantidad de posibles electores que no concurren, no sólo porque fueron vetados, cómo en el caso de parte de la Unidad Constituyente, sino porque no se sienten representadas por las opciones indicadas en las papeletas. 

Para el plebiscito del 25 de octubre de 2020, se movilizaron 7.569.082 personas, y aún estamos lejos de repetir ese nivel de participación.

Es necesario recordar que el Partido Socialista de Chile, en todo momento habló de una Primaria de la Centro Izquierda, sin exclusiones y lo más amplia posible, y dados los resultados de Apruebo Dignidad, al parecer siempre tuvo la razón. El costo de pujar por esa opción fue el veto explícito de Daniel Jadue (PC), teniendo a la vista la elección de los 15 Convencionalistas Constitucionales Socialistas. Un cálculo pequeño, que hoy le jugó completamente en contra y lo dejó titubeando en el discurso ante sus adherentes al reconocer la derrota. Este pacto obtuvo 1.749.707 de las preferencias, dónde Gabriel Boric (CS), alcanzó el 60,43%

Estos resultados son interesantes, porque la derecha dictatorial y más tradicional, fue derrotada estrepitosamente por un “independiente”, que acumuló el 49,08% de los 1.343.244 votos del pacto. Lo que le abre el espacio al señor J.A. Kast (Republicanos), para “rescatar” a esa derecha dura, y que debilitará al -ahora- candidato de Chile Vamos, Sebastián Sichel, que también fue apoyado por sectores de centro, a quienes no les acomoda Yasna Provoste (DC).

Ahora queda saber si la denominada “Lista del Pueblo” levantará una opción presidencial. Ha sonado el edil de Valparaíso, Jorge Sharp, quien dijo que no votaría en la primaria, apostando oportunistamente al triunfo de Daniel Jadue (PC), para poder captar a las y los electores derrotados de su ex amigo Gabriel Boric (CS); algo que no se ve tan distante considerando que la votación de Apruebo Dignidad no alcanzó el mismo apoyo electoral que el actual Gobernador Regional Valparaíso, Rodrigo Mundaca, y se abre un espacio a explorar; junto con la resistencia de algunos PC, a respetar el resultado.

Además, también se debe definir la candidatura presidencial de la Unidad Constituyente. Se abren las opciones después de los resultados, a pesar de los dichos de Yasna Provoste (DC), aludiendo a las elecciones de las JJVV, debido a la solicitud reiterada de Paula Narváez (PS) para definirse a participar en una primaria convencional, denotando un aire de superioridad sobre su posible compañera de pacto y apostando al triunfo de Daniel Jadue (PC), al anunciar su proclamación en la Junta Nacional de la Democracia Cristiana el 21 de agosto, cercana al límite de inscripción fijado por el Servicio Electoral de Chile (23 de agosto de 2021)

Hoy, Yasna Provoste (DC) sabe que no puede ser candidata sin someterse a una Primaria Convencional con Paula Narváez (PS) y Carlos Maldonado (PR). Tendrá que dialogar con el Partido Socialista, y acelerar el proceso, ya que los plazos están encima. No hay otra opción posible. 

De no concretarse la Primaria Convencional, ojalá por vía electrónica, se abriría la opción para el mundo socialista de pactar directamente con Gabriel Boric, y asumir la molestia que eso puede generar en el Partido Comunista, con la fortaleza que no tuvo el Magallánico cuando se los vetó por el -ahora- excandidato Daniel Jadue (PC).

La derecha no puede revivir, y es responsabilidad de todas y todos que eso no concurra. Ya tuvimos 4 comandos por el Apruebo. Ya fue suficiente.


Marcela Espinoza Silva

Candidata a Consejera Regional Valparaíso 2

Comité Central

Partido Socialista de Chile







lunes, 21 de junio de 2021

Nueva Constitución y Nuevo Código del Trabajo

 28/11/2018

En 1994 la OCDE emanó el estudio: “los 10 mandamientos para la flexibilización laboral”, sobre la falsa tesis del desempeño económico eficiente (a mayor flexibilidad mayor empleo). Tesis qué por supuesto homologamos en Chile. 


El plan laboral de la dictadura nos dejó con un tope de 11 años de indemnización por años de servicio. Después post 90as, época del binominal y en la "medida de lo posible", decidieron iniciar las negociaciones para comenzar a conculcar derechos. Luego, llegó la reforma del 2001, la precarización laboral 2.0. y la emergente vulnerabilidad, que se acrecentó con la última (dejando ahora a los temporeros, obras y faenas sin negociación colectiva), donde -cómo siempre- el centro de las iniciativas de ley fue la empresa y no el trabajador/a, ¿era la única forma? ¿de avanzar? ¿en qué y para quién? ¿qué tranzaron en ambas oportunidades? ¿qué visión adoptaron?


Se suma durante todos estos años, por supuesto, ese discurso ortodoxo empresarial chileno, quejoso, chantajista y falso, que nos dice: “En Chile no existe flexibilidad laboral, o no existe en suficiente medida, necesitamos más para dar más trabajo”. Y esos supuestos resultan ser otra justificación de la mitología capitalista.


A pesar de que la derecha sabe perfectamente, que después de 24 años de aquellos mandamientos de la OCDE, la evidencia técnica económica mundial ha demostrado que la protección del empleo, la inflexibilidad laboral, la existencia de negociación colectiva (acá específicamente hasta contribuye) y los sueldos mayores, NO AFECTAN negativamente a la ocupación, insisten en dejarnos sin esa indemnización por años de servicio, presentando un proyecto argumentado en leyendas (ni a Pinochet se le ocurrió).


Los derechos ganados por las trabajadoras y trabajadores fueron en base de grandes luchas sociales y políticas, son convenciones que pactamos, que de eliminarse, podrían conllevar a profundizar la crisis de legitimidad democrática y ahí entramos las/os socialistas: la economía laboral es esencial en cualquier sociedad. 


Los altos costos de la inconsecuencia: menos mal qué se los dijimos.


“Somos anticapitalistas y antipatriarcales✊🏽”


CON URGENCIA: #NuevaConstitución y #NuevoCódigoDelTrabajo para Chile.


Marcela Espinoza Silva

Vicepresidenta de la Mujer

Región de Valparaíso 

Partido Socialista de Chile

jueves, 30 de abril de 2020

El Feminismo como lucha consecuente

El miedo a la contradicción parecía algo lejano hasta esta “nueva era política” mundial, es extraño que las personas se contradigan de sus propias acciones o reflexiones, debido a que el resultado para quienes las rodean es la desconfianza. ¿Quién puede confiar en alguien que dice algo y hace todo lo contrario? Pero observemos un momento, ¿no pasa esto todo el tiempo? Se dicen cosas contradictorias, la mayoría lo hace, pero teme hacerlo para no quedar mal, pero de todas formas lo hace.
Todos los años, en la Conmemoración del Día Internacional de la Mujer, renace, con mayor ahínco, la necesidad de mostrarle al mundo nuestras demandas, que ya desde el S.XVIII marcaron el rol de las mujeres en el movimiento obrero, las huelgas y la cuestión social, y que tomaron fuerza con las denominadas Olas Feministas, y la otrora actual, Huelga Feminista, a la cual, hemos convocado con fuerza.
He escuchado como la derecha chilena, presa de ese afán mediático twittero, ha declarado ser feminista. Acá, el ejemplo claro de la contradicción sin vergüenza alguna, sin temor, ni pudor, que señalase al comienzo. De todas formas, es el perfecto escenario para que hablemos de la incomprensión teórica del conservadurismo y liberalismo chileno, de lo que es propiamente el feminismo.
Una característica esencial, se funda en la SUBORDINACIÓN de la mujer, donde se esconden factores económicos, políticos, sociales y culturales específicos, que determinan dicha característica. Como auténtico movimiento solidario, tiene un recorrido histórico consecuente, y por eso se define esencialmente anticapitalista y antipatriarcal; por ser el primero, el sustento de la estructura social y económica que nos reprime; y el segundo, por ser el brazo ejecutor del sistema.
En el marco del mundo capitalista actual, se lleva la discusión, a que las mujeres podamos “liberarnos”, a jugar futbol, al igual que los hombres, a hacer las mismas actividades; esa es la caricatura liberal que encabeza la actual Ministra de la Mujer, Isabel Plá Jarufe, quien además, realizó un llamado a no participar de la huelga feminista. ¿A alguien le sorprende que una agente del sistema se resista?
Entre tanto tironeo feminista, que suele confundir a ratos (y claramente es parte de la estrategia hacerlo), nos preguntamos, ¿qué lucha es la que debemos dar entonces?, ¿qué los colores sean unisex? No, tenemos que darla contra todo lo que atente contra la clase trabajadora, contra quienes concentran el PIB del país, contra quienes se coluden para subirnos los precios, contra quienes impiden tener una nueva constitución o un nuevo código del trabajo, contra quienes su codicia no tiene límites y esconden la explotación humana cómo su razón de existencia. Todo contra lo que las mujeres trabajadoras hemos experimentado durante nuestra existencia: precarización, explotación, marginación, bajos salarios y pobreza laboral.
Una mujer puede ser libre, tener igualdad de derechos, solo en un mundo de trabajo socializado, de armonía y justicia. Por eso, en el marco de dignificar el ejercicio político, en diferenciar los medios disponibles y los fines, y por el respeto a las ideas que nos identifican, digamos fuerte y claro: señora Jacqueline Van Rysselberghe Herrera, su partido, sus simpatizantes, su conglomerado y Ud., NO SON FEMINISTAS.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Sueldo Mínimo, Sueldo Máximo


Hemos presenciado estos últimos días esta discusión sobre el salario mínimo, donde este gobierno -que cautela con mayor ahínco, a la oligarquía corporativa-, además de ofrecer un reajuste indigno, que ya es un clásico, ingresó al proyecto de ley la idea de la "plurianualidad", con la cual pretendía dejar amarrado el próximo reajuste al escenario del futuro crecimiento económico del país [sin considerar la grosera concentración de la riqueza y sus consecuencias económicas], lo que dejaría a los trabajadores y trabajadoras sin posibilidad de negociaciones periódicas por tres años (hasta el 2021), mintiendo sobre un escenario distinto a la plurianualidad fijada por un consejo de salarios tripartito, que opera en otros países, pero que en Chile no existe, ni hay voluntad de que concurra. 

¿Ustedes pueden entender que la lógica de gobernar sea vetar?, es decir, “si no votan lo que quiero, los censuro”; y así andan ofreciendo Museos de la Democracia, sin entender lo de fondo.

No se puede hablar de tiempos mejores, cuando la remuneración discutida afecta a más del 37% de nuestros compatriotas, y donde -en criterio de realidad-, el 50% recibe menos de $350.000 pesos. Chile vive con lo justo, no solo eso, vive bajo la línea de la pobreza fijada en $417.348, por cuatro personas en una familia, ya que un sueldo mínimo, después de los descuentos legales, es de $220.000 líquidos: esta es la discusión fundamental, ¿con cuánto se vive?.

Ojalá los señores Larraín, Monckeberg y Blumer, que hablaron estas semanas del "gran proyecto", de la "innovación", le salgan a explicar a todos esos trabajadores y trabajadoras que NO TENDRÁN REAJUSTE, mucho menos la luca que posteriormente propusieron, ya que su función, como poder ejecutivo, es garantizar el negocio al 1% de la población más rica. Tuvieron la opción de veto aditivo, pero presentaron el sustitutivo, demostrando expresamente que su interés jamás estuvo en mejorar las condiciones de los trabajadores y trabajadoras de nuestra patria, lo que se suma a la debilidad sindical que tenemos y a la cual hemos contribuido con reformas antisindicales.

Lo más sensato, justo y necesario es ubicarse en línea de los países desarrollados de la OCDE, en que los trabajadores y trabajadoras reciben sus derechos colectivos a través de una negociación por rama de actividad, así se evitaría este anual espectáculo miseria (lo que no incluyó la Reforma Laboral y antes del plan laboral de Pinochet, este mecanismo si existía en nuestro país).

Como socialista, sindicalista y trabajadora, declaro mi absoluto repudio a este resultado, y propongo que comencemos a plantear en cada conversación familiar, en el trabajo, en cada lugar que podamos, tres temas relevantes: cómo el Estado debe entender la protección de los derechos colectivos de los trabajadores y trabajadoras, la fijación de un sueldo máximo en el ámbito privado y público, y la elaboración de un Nuevo Código del Trabajo para Chile.

Marcela Espinoza Silva
Vicepresidenta de la Mujer
Región de Valparaíso
Partido Socialista de Chile

domingo, 19 de agosto de 2018

Sobre la consulta Porteña del uso del Paño de Barón

Sobre la consulta Porteña del uso del Paño de Barón. He reflexionado, he leído y he votado a pesar de los peros.
Cómo socialista estoy de acuerdo con el sentido de hacer partícipe a las personas en las decisiones de la ciudad, es obvio que apoyo una consulta, agradezco el esfuerzo, pero hagámoslo bien.
Todo partió con esta convocatoria de los 40 representantes de la sociedad civil, donde no se supo cómo se eligieron ni el porqué. No vi a la cámara de comercio, o a todos los partidos políticos o a los técnicos de los Ministerios, cómo si ellos no viviesen en Valparaíso o no les importase. Bueno ya, dejémoslo pasar, solo 40 representando el sentir de 400.000 mil, quienes además, como “Consejo Ciudadano del Borde Costero”, fijaron los lineamientos de esta consulta.
Al revisarla, constaté que era bastante desprolija, que no tenía un link que llevara al detalle de cada proyecto, y también sé obvió el uso preeminentemente Portuario del paño Barón, que fue nuestro caballo de batalla hace más de 10 años cuando dijimos #NoAlMall #SiAlPuerto. Tampoco había una opción como “otro”, para así poder escribir, y hacer de la consulta, un instrumento legítimo y cualitativo.
No puede pretender el alcalde Sharp que nadie critique responsablemente esta consulta, ya que posee un sesgo evidente, no me refiero a los oportunismos de concejales que reclaman después de sacarse la foto, pero de todas formas uno debe estar dispuesto, como autoridad, a entender esto sin victimizarse: lo importante es buscar lo mejor para la ciudad.
Validar las decisiones públicas con mayor participación y legitimidad debería ser el norte de esta alcaldía, y no la imposición sesgada, eso impide el debate y nos fricciona en un tema que debería unirnos.
Cómo política, ex candidata a concejala y activa Porteña, mi interés es que las decisiones que tomemos se sustenten en el tiempo.
Propongo para ello REPETIR LA CONSULTA, qué se incluya lo obviado, y aunque se demore un poco más, pregunten al final directamente a los porteños y porteñas: ¿Ud. qué cree que se debe hacer en el Paño de Barón?, que la respuesta sea libre.

jueves, 9 de agosto de 2018

Sindicatos v/s Grupos Negociadores

El 28 de julio de 2018, vimos como la Dirección del Trabajo emitió un dictamen, en el cual, la entidad validó como instrumentos colectivos los acuerdos suscritos por "grupos negociadores", debilitando nuevamente a los sindicatos en su tesis ideológica profundamente anti sindical.
¿A alguien le sorprende? A mi no.

Leí la declaración de ex directores de la DT y expertos laborales (que acompaño), rechazando el dictamen, de acuerdo. He seguido algunas huelgas, en especial la de la Clínica Dávila en Santiago, donde el Sindicato Interempresa y del Sindicato N°2 de Trabajadores Servicios Integrados denunció a la DT ante la Contraloría tras no sancionar los "reemplazos en huelga" (no cumple su función fiscalizadora).

Me van a disculpar los suscritos en este artículo, pero esto no es producto de una casualidad. La Reforma Laboral que se impulsó en el gobierno pasado, tenía como gran pilar la Titularidad Sindical, acá saldrán otra vez a decir que es culpa del Tribunal Constitucional que la rechazó, claro, en parte, pero gracias a un planteamiento técnico poco riguroso e irresponsable, sin un sustrato ideológico definido, permitiendo que trabajadores se queden sin derecho a huelga y a negociación colectiva. Lo más sensato siempre fue ponerse en línea con lo que hacen lo países desarrollados de la OCDE, en que los trabajadores reciben sus derechos colectivos a través de una negociación por rama de actividad (lo que no incluyó la reforma y antes del plan laboral de Pinochet este mecanismo si existía en nuestro país).

Fuimos nosotros quienes mantuvimos a los grupos negociadores dentro del PL, es más, no hubo intención alguna de sacarlos. Tampoco, una vez que leímos el fallo en su totalidad, fuimos capaces de presentar una ley corta que solucionara, en parte, la falta de titularidad. Tampoco se animaron a vetar, (yo estaba por la ley corta), y al final acá estamos, con un dictamen que tuvo la oportunidad de generarse por 1.- su clara ideología, 2.- la falta de titularidad, 3.- los vacíos de la reforma y 4.- la falta de prolijidad técnica de quienes estuvieron a cargo de redactarla, tramitarla y negociarla.

Lo que siempre sostuvimos durante la discusión de la reforma, tenía que ver con la manera en cómo el Estado debía entender la protección de los derechos colectivos de los trabajadores y trabajadoras en Chile. Ahora a luchar junto a ellos y ellas, a aguantar este baño de ideología anti sindical, a protegerlos dentro de las herramientas que tiene la legislación, y espero, que más temprano que tarde, volvamos a gobernar y a impulsar un Nuevo Código del Trabajo para Chile, pero esta vez, por favor escuchen a alguien más.

VER: https://www.latercera.com/pulso/noticia/ex-directores-del-trabajo-expertos-laborales-rechazan-dictamen-la-dt-grupos-negociadores/264317/