Alguien
tiene que empezar (26/01(2017)
Tomar un camino diferente
tiene tres garantías: apoyo de quienes ya lo han hecho, la reflexión de quienes
podrían adherir y las leyendas urbanas de su majestad el cahuín.
Tuve la oportunidad de ser
delegada al XXVIII Congreso y discutir con la Negra Lazo por algo que ella siempre
tuvo la razón: Educación Gratuita en la Educación Superior. Pero lo hice en parte, por
mi escasa experiencia y por lo que mi lote había discutido como estrategia en
ese congreso. Fui tozuda y ella me dijo que le caía bien por lo mismo, “por
decir lo que pensaba de forma directa”. Semanas después la Negra nos dejó y
esta historia la he contado a algunos por ahí, y no saben cómo lamento no
haberme despedido con un beso en vez de una discusión.
Después de trabajar en el
congreso, llegó un tiempo oscuro: el dolor, la decepción y la pena profunda.
Ahí sí que maduré y entendí el verdadero significado de la frase,el hilo se corta por lo más delgado.
Pensé en desistir y dedicarme a otra cosa, pero el que nace chicharra muere
cantando. Fui candidata al Comité Central por la Región cuando gobernaba la
derecha y salí electa. Ahí cambió todo, seguí trabajando pesar de los golpes.
He tomado varias decisiones
erradas en mi vida y lo reconozco, me orejearon varias veces sobre compañeros
con los que “no debía hablar”, y más de alguna vez caí en esa dinámica y de la
cual me arrepiento. En mi tiempo más oscuro me juntaba con una mujer que se
levantaba todas las mañanas pensando a quien joderse. Simplemente me agotó,
nunca le hice nada, menos las cosas que ha dicho de mí por los rincones: hay
límites y la cancha siempre es en lo político, jamás con el sustento de los compañeros y compañeras,
menos con sus familias.
Un día cuando vivía en el
Cerro Merced en Valparaíso, llegó la compañera Brito a mi casa con la firme
idea de que Tomás Venegas fuera el presidente de la Juventud Socialista en la
región. Por supuesto que jamás estuve de acuerdo, se lo pueden consultar, pero
nuevamente el loteo era más fuerte. Había que asegurar la presidencia en
Santiago, así que nosotros cerramos acá y
Uds. tienen que cerrar allá. Sabía que era una decisión incorrecta, pero se
avanzó en esa línea de todas formas con mi vista en la distancia. Tenían que
hacer oponible una determinación central, que generó un quiebre con varios
amigos y amigas con los que hacíamos política hace rato en la región.
En ese tiempo todos
representábamos a algún lote, de Grandes Alamedas era Juan Díaz, del Colectivo
la Daniella Brito, del Tercerismo Cristian Valle y yo de la Nueva Izquierda.
Claro que salió electo Tomas Venegas, y creo que la única vez que lo volvimos a
ver fue en el diario, cuando le dio el voto a Mauricio Viñambres para ser
Presidente Regional, a pesar de que se había comprometido a no interferir en
asuntos de la adulta. Tenía razón, no hizo nada y la Juventud hoy casi no
existe en la pública.
Luego abril de 2015, el mes
decisivo: Elecciones Internas.
Ya para ese tiempo Juan y
Daniella estaban trabajando con nosotros, y Cristian seguía en lo que se
suponía era el tercerismo, pero no era el que representaba Urízar. Nos hicimos
grandes amigos. Yo iba a la relección del Comité Central y Cristian a su
primera elección. El Juntos Somos Más, que era nuestra lista, se materializó
realmente en la V Región con el ingreso del compañero Luciano Valle. Creíamos
en algo más grande que traspasara la idea de los lotes. Un dato no menor fue la
gráfica: nosotros la hicimos y además veíamos las redes sociales.
Muchas leyendas se tejieron
en esa elección, siempre es rudo competir, pero decidimos hacerlo desde una
plataforma muy diferente: nos propusimos realizar una campaña pro positiva, de
ideas, de socialismo y unidad para avanzar. Nos trataron muy mal, claro que sí,
y también muy bien. Otros candidatos nos desprestigiaban diciendo que éramos
muy jóvenes para esta responsabilidad, a pesar de que a mis 30 años había sido
electa Comité Central o inventaban cosas de nosotros. Me hicieron unas gráficas
horribles, que difundieron por internet, tratándome de traficante por haber
sido detenida por tener una planta de cannabis en mi casa. Así de socialista
fue la campaña. Otros nos atribuyeron responsabilidades cuando los que
negociaron la conformación de las listas fueron ellos. Siempre es más fácil
evadir un compromiso cuando se debe suscribir un acuerdo del que NO te hicieron
parte, pero nosotros decidimos acatar y cumplimos: Juntos en la misma lista.
Hacer la diferencia fue
complejo, trabajar juntos cuando esas voces de siempre, las mismas que
permitieron que Venegas fuera presidente de la JS, operaran para que cambiaran el voto al Central Nacional, o que
quienes se suponían eran de tu lado le ofrecían “60 votos en Quilpué” a otra
candidata (que no le llegaron porque los militantes no son meros votos, son
personas con discernimiento político)
Ganar la lista en la región
y salir electos, a pesar de estas muestras de fraternidad, la verdad es que no tiene precio, algo que nosotros
nunca hemos tenido.
Aprovecho estas líneas de
resaltar lo positivo de la elección, del vaso medio lleno: Las compañeras y
compañeros que si fueron leales al proyecto, que nos recibieron con cariño y
una sonrisa, que nos alentaron a cambiar las cosas desde nuestra fuerza
juvenil, que nos apoyaron a pesar de poner en riesgo sus empleos y que hasta el
día de hoy siguen trabajando por cambiar la realidad de su gente en cada comuna
de la región. Infinitas gracias, por ustedes es que seguimos trabajando con la
misma lealtad, convicción y fuerza, y esperamos ser dignos representantes del
socialismo. También agradezco a la compañera Consuelo Pizarro, una joven y gran
compañera de lista al Central Regional, que espero pueda dar, en una futura
elección de la juventud, a la JS el lugar que se merece.
En nuestro primer Comité Central
en Santiago, junto a Cristian, vivimos momentos contradictorios. Nuestra lista
había perdido y la compañera Isabel Allende asumía la presidencia del partido. Había
que acatar la decisión democrática de la militancia y eso se hizo a pesar de
todo. La disposición de quienes integrarían la Comisión Política no fue
democrática, con lo que terminamos de convencernos del camino iniciado en la
campaña.
Desde hace varios años que
muchos militantes de la región han dado peleas complejas, que no son contra la
derecha precisamente, sino contra el frente amplio por la corrupción que
se comenzó a generar desde aquel cartel que decía: Yo soy la concertación (manos abiertas). Vergüenza, rabia e
impotencia es poco lo que muchos sienten al ver reproducidas las malas
prácticas en las filas del partido de Salvador Allende, Clodomiro Almeyda, La Negra
Lazo, Rubén Cabezas, Exequiel Ponce, Carlos Lorca, etc. Para las elecciones
algunos candidatos se pasearon por la región con el frente amplio, sin siquiera
reflexionar lo que hacían, lo dijimos en un pleno: no es por votos, es por
dignidad, debemos tener límites. Unos se fueron, nosotros nos quedamos y los
fuimos a buscar. No es secreta nuestra divergencia, que ha sido frontal, sobre
todo con quienes han sido formalizados por supuestas Estafas al Fisco. Se suman los
famosos PGEs, y cómo algunos asumieron las responsabilidades por terceros y
otros se salvaron por centímetros. Nada justifica ese actuar, ni siquiera una
elección. A la derecha se le gana con las manos limpias, con estrategia, con
trabajo y con unidad, no con las platas del Fisco.
Lo que debe proponer nuestro
partido ante la contingencia, es decir fuerte y claro: NO A LA CORRUPCIÓN como
campaña nacional y adecuar sus estatutos en el próximo XXX Congreso.
En estos meses de gestión,
hemos generado un trabajo transversal con quienes compartimos las mismas ideas,
no los mismos lotes. Tomamos la decisión de nuclearnos, de fortalecer el
trabajo desde las bases, de no llamar a las personas solo para votar, entregar
herramientas políticas para que los liderazgos comunales sean una luz y no un peligro, generar discusión y proponer al
partido en los plenos del comité central, ideas que desde la región han
florecido, como la generación de un Nuevo Código del Trabajo para Chile
o los cambios que debe implementar el ejecutivo a la Reforma Laboral
para que represente una mejora en las condiciones laborales y no un retroceso.
Estamos convencidos de que
el camino no es fácil, que generar algo diferente, a lo que ya se conoce, es
complejo. No estamos contra nadie, menos frente a la tradición histórica de las
corrientes de pensamiento (solo si estas son de pensamiento). Reconocemos haber
estado en esa dinámica alguna vez, pero hay que dar un paso más, hay que
efectivamente comportarse descentralizadamente, no correr a Santiago ante cada dificultad,
nosotros tenemos las capacidades suficientes para tomar decisiones y hacer que
se respeten. Quienes militamos después de la reunificación no ingresamos a un
partido con apellidos, solo tenía un nombre y destacamos esa característica
fundamental: Primero somos socialistas, segundo lo que quieran mientras podamos
trabajar juntos.
Hay aspectos políticos tan
relevantes como la labor en equipo, la transparencia y la lealtad que tienen
que comenzar a primar. No es una época fácil para la política, menos cuando
tenemos un gobierno que se hace autogoles, acelera procesos y que
lamentablemente despolitizó sus decisiones al conformar algunos cargos. Tampoco
le contribuimos nosotros a las solicitudes de remoción de compañeros por el
diario o a la falta de conducción política del partido a nivel regional. No es amargura,
sino decepción ver como siguen en sus puestos personeros de la derecha o
quienes se declaran técnicos-apolíticos, mientras a nosotros nos cierran los
espacios.
La mejor forma de levantar
la cabeza es tener una idea clara de lo que somos y lo que no somos: CORRUPTOS.
El frente amplio por la corrupción
tiene que perder y desaparecer de las filas nuestras.
Ahora en Octubre tenemos un
gran desafío, las elecciones Municipales, muchos han criticado el pacto con la
Democracia Cristiana, otros lo han apoyado como nosotros desde el punto de
vista electoral. Más que quejas, a esta altura, creemos que la mejor forma de
tomar fuerza como Socialistas es vencer a la DC en el pacto. La vez pasada nos ganaron
por un 2%, ahora debemos superarlos. Así demostraremos lo que somos y que
nuestras ideas si son mayoría. Además, no podemos tener ningún candidato o candidata
que tenga problemas de probidad: este es el primer paso para recuperar la
confianza de las personas.
La historia y las
reflexiones que les he compartido en estas líneas, solo es para recalcar
queridos compañeros y compañeras que la lealtad se devuelve, el respeto se
acumula y la honestidad se aprecia.
Alguien
tiene que empezar.
Un abrazo fraterno para
todas y todos.
Marcela
Espinoza Silva
Comité
Central V Región
No hay comentarios:
Publicar un comentario