POR FAVOR BEATRIZ, NO MÁS RETÓRICA (24/05/2017)
Platón ya lo había dicho, poco
importa si un discurso político es verdadero, plausible o falso, pues si un
discurso es bueno este podrá influenciar y seducir a un grupo importante de la
sociedad. A esto la antigua Grecia lo llamaba la retórica. Veinte siglos más
tarde fue Emmanuel Kant quien dijo que aquellos discursos públicos que no pretenden reflejar la
realidad son simplemente “el arte de transformar las debilidades de los hombres
a los propósitos del expositor y que esto no merece ninguna estima [1]”.
Cuando, Beatriz Sánchez durante
su campaña política arremete contra Bachelet, y afirma que el gobierno de la
Presidenta fracasó en lo que pretendió hacer y que este solo fue un gobierno de
buenas intenciones, “no está haciendo nada más que jugar con las fibras
sensibles del corazón de los votantes”. Dicho de otra manera, la candidata está
haciendo eso que tanto temían Platón y Kant, un tipo de discurso que no se
preocupa de la verdad sino de una apariencia de esta.
En todos los casos, no debería sorprendernos
que una especialista de los medios de comunicación ocupe la retórica y ni que
sus asesores la aconsejen en esta línea, quienes de seguro conocen a Maquiavelo
y saben que cuando el poder está en juego, todo está perdonado y la violencia a
los otros es a menudo la mejor estrategia. Por lo tanto, no importa si nuestro
discurso tiene asideros en la realidad o si existe un verdadero cuestionamiento
de lo que los otros intentaron o lograron hacer, pues aquello que importa es
ganar las elecciones.
Señora Beatriz Sánchez, por medio
de la presente, solo queremos exponerle algunos matices de la realidad sobre
los logros del ejecutivo, pues creemos sinceramente que el gobierno de la Nueva
Mayoría, que encabeza la Presidenta Bachelet, ha ido más allá de las buenas
intenciones. Se sigue acercando con convicción al desarrollo de una sociedad
más participativa, responsable, justa y solidaria. Ejemplos claros de aquello,
han sido la ley de inclusión escolar donde se eliminó el lucro, la selección y
el financiamiento compartido en los colegios, para dejar paso al acceso
universal de la educación; la agenda de género; la agenda digital; la agenda de
probidad y transparencia; la reforma al sistema binominal y las nuevas
políticas de energía renovables no convencionales, por mencionar solo algunos
de los cambios estructurales que hemos concretado.
A raíz de esto, entendemos la
fuerza mediática impetrada contra las reformas que se han impulsado por nuestro gobierno, las que han sido atacadas
nerviosamente por la derecha, movimientos autónomos y partidos emergentes, que
parecen no entender el Rol del Estado y las contradicciones de clase que aún existen,
a pesar de ese lenguaje acomodaticio, escondiendo ideológicamente lo que se
realmente se representa.
En fin, esperemos que los miedos
de Platón y Kant, no se sigan haciendo una realidad y que no sea la apariencia
de la verdad la que se convierta en la forma generalizada de hacer política.
Marcela Espinoza Silva
Partido Socialista de Chile
Núcleo Rubén Cabezas Pares
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