INTERVENCIÓN
NÚCLEO RUBÉN CABEZAS PARES EN EL PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO
SOCIALISTA DE CHILE
SÁBADO
14 DE NOVIEMBRE DE 2015
El jueves pasado asistimos a
la presentación del libro “Carlos Lorca la
vida de un socialista ejemplar”, escrito por el compañero Juan Azocar, en la
casa central de la Universidad de Chile, momento especial donde, como siempre, se
junta la familia socialista de todas las generaciones necesarias.
Escuchando a Jaime, hermano de
Carlos, y director de Memoria y Futuro, comenzamos a reflexionar sobre como
Carlos, un líder innato, no solo se preocupaba de lo importante sino de los
detalles que deben destacar a un socialista, el cariño, la solidaridad con el
otro, el sonreír y disfrutar la política. Como era el sentido de esa época, que
muchos a ratos prefieren olvidar convenientemente.
¿Cómo
disfrutamos lo que hacemos sino somos capaces de decir lo que pensamos?
Nuestro Núcleo, Rubén
Cabezas Pares, en homenaje al compañero ejecutado político, que al momento de
su asesinato era el Fiscal de la Corporación de la Reforma Agraria de Quillota
y dirigente regional, se hace esta consulta hace mucho tiempo.
En el comité central pasado
concluimos que deberíamos apoyar
prioritariamente solo cuatro compromisos del gobierno: la reforma
educacional, la reforma laboral, la agenda anticorrupción y el proceso
constituyente, debido a que otra
vez teníamos que asumir el diagnóstico de la “realidad”, que el ministro
Pacheco nos graficó detalladamente.
¿Y esa realidad, tiene que ser a costa de lo
que decidimos y decimos representar?
Por ejemplo, La Reforma Laboral, que en
palabras del gobierno vendría a “saldar una deuda pendiente con los
trabajadores”, ha tenido una resistencia rara vez vista y una obsecuencia de algunos
dirigentes que aún no logramos comprender.
Todos creyeron que porque los empresarios
comenzaban la campaña anti reforma, en los medios, con publicidad en las calles
(La reforma dejará cesantes a muchos Porteños, y Ud. senador –Chahuán y Lagos
Weber- ¿cómo votará?, decía el cartel en Av. Errázuriz), esta sería un reforma
que “dañaría” sus intereses, una vez aprobada y promulgada, lo que dista de la
realidad.
El compañero Pablo Arellano Ortiz, profesor de
las cátedras de Derecho del Trabajo y de Seguridad social, en la Facultad de
Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso e integrante del
núcleo es de la opinión que un proyecto de reforma laboral es sin duda
necesario y en este sentido la discusión debe ordenarse, primero lo positivo,
luego lo conflictivo para luego ver lo que se debe hacer.
“En relación con lo primero sin lugar a dudas
debe destacarse que el cúmplase del compromiso de campaña de nuestra Presidenta
en orden a mejorar las relaciones laborales. El mensaje presidencial que
origina el proyecto de reforma laboral sienta la orientación esperada, es
decir, fortalecer las relaciones laborales en particular la negociación
colectiva y los sindicatos. La motivación y la intención es lo correcto.
Sin embargo, una cosa es lo que se señala en
la motivación del proyecto y otra muy distinta es el articulado que se propone.
Más allá de la falta de prolijidad en la elaboración del mismo y en los
reclamos presentados por un grupo importante de sindicatos en contra del actuar
de la OIT y del Gobierno, lo que se debe discutir es sin duda los cambios que
se están votando actualmente en el congreso. Cambios que no se entienden en qué
sentido van, ya que el ejecutivo sigue enviando indicaciones y se le han
abierto plazos especiales para ello.
Cuáles son los problemas que se vislumbran.
Una apreciación consiste en señalar que lo que se está votando como norma no
coincide con la idea de fortalecer a los sindicatos y la negociación
colectiva. De hecho podríamos afirmar tajantemente que el resultado de
este proyecto de ley es una jibarización del actuar de los sindicatos, de reducirlos
a la más mínima expresión restandoles derechos. Existen voces muy críticas al
proyecto donde por lo bajo se lo indica como pro empresa. Ante ello, debemos preguntarnos como partido si es
esto lo que se busca en la lucha por los derechos sociales.
¿Qué es lo que se critica?: que el derecho a
huelga se tornaría inefectivo al establecer servicios mínimos, ¿de qué sirve
tener derecho a huelga si la empresa sigue funcionando? Los servicios mínimos
existen en derecho comparado para las huelgas de los funcionarios públicos, NO
para el sector privado. Aquí hay un error conceptual en lo que se ha planteado
en el proyecto. Además, esta situación choca con el derecho chileno en donde
las instituciones públicas no pueden ni siquiera tener sindicatos. Falta
entonces un proyecto para que se establezca el derecho a negociar en el sector
público y se eviten situaciones como las que hemos vivido recientemente, en
donde incluso el estado, hace remplazo de trabajadores.
Este tema del reemplazo es un tema crítico que
nuevamente vuelve a disminuir el poder del derecho a huelga. La porfía de
regularlo solo viene a confirmar una intención pro empresa, al contrario de los
fallos recientes de la Corte Suprema en esta materia.
La negociación colectiva seguirá versando sobre
los mismos aspectos, es decir, sobre remuneraciones y condiciones comunes de
trabajo, los trabajadores seguirán teniendo esos límites. Por el contrario, el
empleador contará con los pactos de adaptabilidad laboral que buscan
facilitarle la organización del trabajo en su empresa. ¿Que se gana el movimiento sindical con la
incorporación de estos pactos?: NADA. Nuevamente se refuerza al empresariado en
vez de los sindicatos.
Un aspecto relevante y poco discutido dice
relación con un potencial excesivo aumento de las facultades de la Dirección
del Trabajo. Si ya se considera demasiado reglamentada la negociación colectiva
luego de esta reforma será peor. Esto es un error por dos razones, la primera
es que en derecho comparado los mejores sistemas de relaciones laborales son
aquellos en que el estado no regula todo, y la segunda, es que la Dirección del
Trabajo no tiene los medios materiales ni personales para poder asumir todo lo
que se le quiere atribuir. Entonces, resulta mejor elaborar en forma urgente un
proyecto de modernización de la Dirección del Trabajo.
Estas son algunas de las críticas que se han
formulado al proyecto. Queda entonces preguntarse ¿qué hacer? ¿Persistir o no
persistir?, esa es la cuestión.
El proyecto en su condición actual está
trabado por las exigencias que han hecho otros partidos de la Nueva Mayoría, en
especial la Democracia Cristiana, por ende, se corre el riesgo que se transforme
aún más.
Algunos han hecho llamados a derechamente
retirar el proyecto. Evitar que se apruebe algo que perjudique a los
trabajadores.
Ya algunos senadores de la derecha han
anunciado que recurrirán el Tribunal constitucional. Lo que conlleva un nuevo
elemento de inseguridad sobre el resultado final.
Sin lugar a dudas retirar el proyecto actual y
presentar uno nuevo más en línea con lo que se necesita podría considerarse lo
ideal; pero en términos políticos poco acertado.
Entonces, se sugiere que las nuevas
indicaciones reduzcan la reforma a puntos claves sobre los cuales no se
afectará ni a los sindicatos, ni a la negociación colectiva ni a la huelga”
Proponemos en concreto:
- Retirar toda mención sobre el remplazo, es innecesario regularlo si la Corte Suprema ya tiene un criterio adecuado y correcto sobre su aplicación. Un cambio legislativo implica un riesgo que la Corte suprema cambie su interpretación.
- Sobre los servicios mínimos, eliminar su referencia en el proyecto. A menos que se consagre la negociación colectiva para el sector público.
- Consagrar en forma real el piso de negociación colectiva. Antigua demanda del movimiento sindical que implica la inclusión de un artículo declarativo y la eliminación a la referencia a los reajustes en el artículo 369. Reforma simple y que será muy valorada: todo proceso de negociación colectiva partirá de la base de lo obtenido en el proceso anterior y en caso de conflicto los trabajadores pueden exigir que se mantenga ese nivel con las cláusulas de reajuste.
- Se debe reformar urgentemente la Dirección del Trabajo por las razones antes dadas en un proyecto separado.
- En vez de consagrar pactos de flexibilidad, se debe incorporar la posibilidad de ampliar por parte de los trabajadores el contenido de la negociación.
- La extensión de beneficios debe ser de exclusiva titularidad del sindicato.
Si el proyecto se aboca a estos temas y
reducciones, podría cumplirse de mejor manera el objetivo de fortalecer las
relaciones de trabajo y evitar una crítica como la que se siente actualmente por
diversos actores sociales.
Pasando a otro punto y respecto a la agenda anticorrupción
y las modificaciones a la Ley de Partidos Políticos, proponemos homologar las
modificaciones a la ley a nuestros estatutos y reglamentos internos. Y
solicitar que se incluya el notable abandono de deberes como causal de remoción
de cargos, en especial debido a la experiencia de Regionales que no funcionan
debido a la inacción de su presidente o presidenta.
Como núcleo, queridas compañeras y compañeros
los invitamos a un proceso reflexivo y propositivo, no impositivo sino de
convicción, que debe sumar voluntades y esfuerzos.
No tendremos éxito sin experiencia de la tarea
bien ejecutada, el conocimiento aprendido y la humildad de comprender que los
grandes cambios son procesos graduales y constantes.
Fraternalmente,
Adhieren: Núcleo Quintero Socialista
Núcleo Salvador Allende de San Antonio
nucleorubencabezas@gmail.com
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