lunes, 6 de agosto de 2018

INTERVENCIÓN NÚCLEO RUBÉN CABEZAS PARES EN EL PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE


INTERVENCIÓN NÚCLEO RUBÉN CABEZAS PARES EN EL PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE
SÁBADO 14 DE NOVIEMBRE DE 2015

El jueves pasado asistimos a la presentación del libro “Carlos Lorca la vida de un socialista ejemplar”, escrito por el compañero Juan Azocar, en la casa central de la Universidad de Chile, momento especial donde, como siempre, se junta la familia socialista de todas las generaciones necesarias.

Escuchando a Jaime, hermano de Carlos, y director de Memoria y Futuro, comenzamos a reflexionar sobre como Carlos, un líder innato, no solo se preocupaba de lo importante sino de los detalles que deben destacar a un socialista, el cariño, la solidaridad con el otro, el sonreír y disfrutar la política. Como era el sentido de esa época, que muchos a ratos prefieren olvidar convenientemente.

¿Cómo disfrutamos lo que hacemos sino somos capaces de decir lo que pensamos?
Nuestro Núcleo, Rubén Cabezas Pares, en homenaje al compañero ejecutado político, que al momento de su asesinato era el Fiscal de la Corporación de la Reforma Agraria de Quillota y dirigente regional, se hace esta consulta hace mucho tiempo.

En el comité central pasado concluimos que deberíamos apoyar prioritariamente solo cuatro compromisos del gobierno: la reforma educacional, la reforma laboral, la agenda anticorrupción y el proceso constituyente, debido a que otra vez teníamos que asumir el diagnóstico de la “realidad”, que el ministro Pacheco nos graficó detalladamente.

¿Y esa realidad, tiene que ser a costa de lo que decidimos y decimos representar?
Por ejemplo, La Reforma Laboral, que en palabras del gobierno vendría a “saldar una deuda pendiente con los trabajadores”, ha tenido una resistencia rara vez vista y una obsecuencia de algunos dirigentes que aún no logramos comprender.
Todos creyeron que porque los empresarios comenzaban la campaña anti reforma, en los medios, con publicidad en las calles (La reforma dejará cesantes a muchos Porteños, y Ud. senador –Chahuán y Lagos Weber- ¿cómo votará?, decía el cartel en Av. Errázuriz), esta sería un reforma que “dañaría” sus intereses, una vez aprobada y promulgada, lo que dista de la realidad.

El compañero Pablo Arellano Ortiz, profesor de las cátedras de Derecho del Trabajo y de Seguridad social, en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso e integrante del núcleo es de la opinión que un proyecto de reforma laboral es sin duda necesario y en este sentido la discusión debe ordenarse, primero lo positivo, luego lo conflictivo para luego ver lo que se debe hacer.

“En relación con lo primero sin lugar a dudas debe destacarse que el cúmplase del compromiso de campaña de nuestra Presidenta en orden a mejorar las relaciones laborales. El mensaje presidencial que origina el proyecto de reforma laboral sienta la orientación esperada, es decir, fortalecer las relaciones laborales en particular la negociación colectiva y los sindicatos. La motivación y la intención es lo correcto.

Sin embargo, una cosa es lo que se señala en la motivación del proyecto y otra muy distinta es el articulado que se propone. Más allá de la falta de prolijidad en la elaboración del mismo y en los reclamos presentados por un grupo importante de sindicatos en contra del actuar de la OIT y del Gobierno, lo que se debe discutir es sin duda los cambios que se están votando actualmente en el congreso. Cambios que no se entienden en qué sentido van, ya que el ejecutivo sigue enviando indicaciones y se le han abierto plazos especiales para ello.

Cuáles son los problemas que se vislumbran. Una apreciación consiste en señalar que lo que se está votando como norma no coincide con la idea de fortalecer a los sindicatos y la negociación colectiva. De hecho podríamos afirmar tajantemente que el resultado de este proyecto de ley es una jibarización del actuar de los sindicatos, de reducirlos a la más mínima expresión restandoles derechos. Existen voces muy críticas al proyecto donde por lo bajo se lo indica como pro empresa. Ante ello, debemos preguntarnos como partido si es esto lo que se busca en la lucha por los derechos sociales.

¿Qué es lo que se critica?: que el derecho a huelga se tornaría inefectivo al establecer servicios mínimos, ¿de qué sirve tener derecho a huelga si la empresa sigue funcionando? Los servicios mínimos existen en derecho comparado para las huelgas de los funcionarios públicos, NO para el sector privado. Aquí hay un error conceptual en lo que se ha planteado en el proyecto. Además, esta situación choca con el derecho chileno en donde las instituciones públicas no pueden ni siquiera tener sindicatos. Falta entonces un proyecto para que se establezca el derecho a negociar en el sector público y se eviten situaciones como las que hemos vivido recientemente, en donde incluso el estado, hace remplazo de trabajadores.

Este tema del reemplazo es un tema crítico que nuevamente vuelve a disminuir el poder del derecho a huelga. La porfía de regularlo solo viene a confirmar una intención pro empresa, al contrario de los fallos recientes de la Corte Suprema en esta materia.

La negociación colectiva seguirá versando sobre los mismos aspectos, es decir, sobre remuneraciones y condiciones comunes de trabajo, los trabajadores seguirán teniendo esos límites. Por el contrario, el empleador contará con los pactos de adaptabilidad laboral que buscan facilitarle la organización del trabajo en su empresa.  ¿Que se gana el movimiento sindical con la incorporación de estos pactos?: NADA. Nuevamente se refuerza al empresariado en vez de los sindicatos.

Un aspecto relevante y poco discutido dice relación con un potencial excesivo aumento de las facultades de la Dirección del Trabajo. Si ya se considera demasiado reglamentada la negociación colectiva luego de esta reforma será peor. Esto es un error por dos razones, la primera es que en derecho comparado los mejores sistemas de relaciones laborales son aquellos en que el estado no regula todo, y la segunda, es que la Dirección del Trabajo no tiene los medios materiales ni personales para poder asumir todo lo que se le quiere atribuir. Entonces, resulta mejor elaborar en forma urgente un proyecto de modernización de la Dirección del Trabajo.

Estas son algunas de las críticas que se han formulado al proyecto. Queda entonces preguntarse ¿qué hacer? ¿Persistir o no persistir?, esa es la cuestión.
El proyecto en su condición actual está trabado por las exigencias que han hecho otros partidos de la Nueva Mayoría, en especial la Democracia Cristiana, por ende, se corre el riesgo que se transforme aún más.

Algunos han hecho llamados a derechamente retirar el proyecto. Evitar que se apruebe algo que perjudique a los trabajadores.

Ya algunos senadores de la derecha han anunciado que recurrirán el Tribunal constitucional. Lo que conlleva un nuevo elemento de inseguridad sobre el resultado final.
Sin lugar a dudas retirar el proyecto actual y presentar uno nuevo más en línea con lo que se necesita podría considerarse lo ideal; pero en términos políticos poco acertado.
Entonces, se sugiere que las nuevas indicaciones reduzcan la reforma a puntos claves sobre los cuales no se afectará ni a los sindicatos, ni a la negociación colectiva ni a la huelga

Proponemos en concreto:

  1. Retirar toda mención sobre el remplazo, es innecesario regularlo si la Corte Suprema ya tiene un criterio adecuado y correcto sobre su aplicación. Un cambio legislativo implica un riesgo que la Corte suprema cambie su interpretación.
  2. Sobre los servicios mínimos, eliminar su referencia en el proyecto. A menos que se consagre la negociación colectiva para el sector público.
  3. Consagrar en forma real el piso de negociación colectiva. Antigua demanda del movimiento sindical que implica la inclusión de un artículo declarativo y la eliminación a la referencia a los reajustes en el artículo 369. Reforma simple y que será muy valorada: todo proceso de negociación colectiva partirá de la base de lo obtenido en el proceso anterior y en caso de conflicto los trabajadores pueden exigir que se mantenga ese nivel con las cláusulas de reajuste.
  4. Se debe reformar urgentemente la Dirección del Trabajo por las razones antes dadas en un proyecto separado.
  5. En vez de consagrar pactos de flexibilidad, se debe incorporar la posibilidad de ampliar por parte de los trabajadores el contenido de la negociación.
  6. La extensión de beneficios debe ser de exclusiva titularidad del sindicato.

Si el proyecto se aboca a estos temas y reducciones, podría cumplirse de mejor manera el objetivo de fortalecer las relaciones de trabajo y evitar una crítica como la que se siente actualmente por diversos actores sociales.

Pasando a otro punto y respecto a la agenda anticorrupción y las modificaciones a la Ley de Partidos Políticos, proponemos homologar las modificaciones a la ley a nuestros estatutos y reglamentos internos. Y solicitar que se incluya el notable abandono de deberes como causal de remoción de cargos, en especial debido a la experiencia de Regionales que no funcionan debido a la inacción de su presidente o presidenta.

Como núcleo, queridas compañeras y compañeros los invitamos a un proceso reflexivo y propositivo, no impositivo sino de convicción, que debe sumar voluntades y esfuerzos.

No tendremos éxito sin experiencia de la tarea bien ejecutada, el conocimiento aprendido y la humildad de comprender que los grandes cambios son procesos graduales y constantes.

Fraternalmente,


Adhieren: Núcleo Quintero Socialista
             Núcleo Salvador Allende de San Antonio
             Núcleo Mario Pulgar de Calle Larga

nucleorubencabezas@gmail.com

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