viernes, 11 de septiembre de 2015

Las velas que encendamos

El día de ayer en el marco del mes de la memoria, se exhibió el documental “Habeas Corpus” de Claudia Barril y Sebastián Moreno, en el Centro de Extensión del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, que trata sobre la contrainteligencia de la Vicaría de la Solidaridad en tiempos de la dictadura militar.

No solo nos llamó la atención como las personas son capaces de rearmarse en momentos de extrema dureza, sino como seguían adelante a pesar de tener a los aparatos represores del estado sobre ellos las 24 horas del día por tantos años.

El momento en que muestran las imágenes del funeral de José Manuel Parada, donde resaltaba el fondo de “por una cultura de la vida”, nos estremeció otra vez; sobre todo cuando el pueblo agradecido y sin miedo lo acompañó masivamente en su despedida.

Cuando día a día vemos el resultado del ataque de los poderosos, de la derecha que sigue siendo implacable en sus acciones ocultas, de la persecución que sufren quienes se atreven a modificar algo de lo que quedó establecido, es que no logro entender a los niveles en que hemos llegado a desenvolvernos, olvidando convenientemente el coraje y el sentido político de la resistencia en dictadura.

Es innegable reconocer el rol que jugó una Iglesia Católica, encabezada por el Cardenal Silva Henríquez, que denotaba un compromiso sin peros en el resguardo de los derechos humanos, pero que en la actualidad y penosamente, pareciera ser, que el máximo interés de sus cabezas es torpedear el ascenso de los curas progres.

Al finalizar la exhibición, las intervenciones de los más adultos señalaban el rumbo de la Memoria y la necesidad de transmisión de la misma, “tenemos que contar lo que pasó, sino como los jóvenes van a valorar la vida, el respeto por los demás, la inclusión, la democracia, si nos quedamos en silencio”, y la de los más jóvenes fueron en el sentido de “queremos saber, queremos que nos cuenten sus historias. Los derechos humanos se deben proteger todos los días”

Después de tantas emociones, he querido un 11 de septiembre, transmitirles la necesidad de comunicarnos de mejor forma entre nosotros. Debemos cautelar siempre, valorando lo que como país asumimos (sitios de memoria, memoriales y museos), el respeto por los derechos humanos.

Tenemos que ser capaces de retomar el coraje y exigir que las cosas cambien, que los que toman decisiones escuchen, pero en serio. Acompañar y proteger la democracia, apoyar a quienes nos representan; pero con la salvedad de que él nunca más, que replicamos con fuerza en esta fecha, no siga siendo el nunca más nos movemos.

Que las velas que encendamos el día de hoy, sean para alumbrar y revelar a quienes pretendieron taparnos la luz del legado solidario que se reflejó en el documental.

Nunca más -mientras estemos unidos en este propósito- alguno de los de este lado, volverán a empañar la memoria de los caídos, de nuestra historia, y en especial, el legado de nuestro compañero presidente Salvador Allende.

Un abrazo fraterno para todas y todos.

Marcela Espinoza Silva
Comité Central V Región
Partido Socialista de Chile

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