El día de ayer en el marco del
mes de la memoria, se exhibió el documental “Habeas Corpus” de Claudia Barril y
Sebastián Moreno, en el Centro de Extensión del Consejo Nacional de la Cultura
y las Artes, que trata sobre la contrainteligencia de la Vicaría de la Solidaridad
en tiempos de la dictadura militar.
No solo nos llamó la atención
como las personas son capaces de rearmarse en momentos de extrema dureza, sino
como seguían adelante a pesar de tener a los aparatos represores del estado sobre
ellos las 24 horas del día por tantos años.
El momento en que muestran las imágenes
del funeral de José Manuel Parada, donde resaltaba el fondo de “por una cultura de la vida”, nos
estremeció otra vez; sobre todo cuando el pueblo agradecido y sin miedo lo
acompañó masivamente en su despedida.
Cuando día a día vemos el
resultado del ataque de los poderosos, de la derecha que sigue siendo
implacable en sus acciones ocultas, de la persecución que sufren quienes se
atreven a modificar algo de lo que quedó establecido, es que no logro entender
a los niveles en que hemos llegado a desenvolvernos, olvidando convenientemente
el coraje y el sentido político de la resistencia en dictadura.
Es innegable reconocer el rol que
jugó una Iglesia Católica, encabezada por el Cardenal Silva Henríquez, que denotaba
un compromiso sin peros en el resguardo de los derechos humanos, pero que en la
actualidad y penosamente, pareciera ser, que el máximo interés de sus cabezas
es torpedear el ascenso de los curas progres.
Al finalizar la exhibición, las
intervenciones de los más adultos señalaban el rumbo de la Memoria y la
necesidad de transmisión de la misma, “tenemos
que contar lo que pasó, sino como los jóvenes van a valorar la vida, el respeto
por los demás, la inclusión, la democracia, si nos quedamos en silencio”, y
la de los más jóvenes fueron en el sentido de “queremos saber, queremos que nos cuenten sus historias. Los derechos
humanos se deben proteger todos los días”
Después de tantas emociones, he
querido un 11 de septiembre, transmitirles la necesidad de comunicarnos de mejor
forma entre nosotros. Debemos cautelar siempre, valorando lo que como país asumimos
(sitios de memoria, memoriales y museos), el respeto por los derechos humanos.
Tenemos que ser capaces de
retomar el coraje y exigir que las cosas cambien, que los que toman decisiones
escuchen, pero en serio. Acompañar y proteger la democracia, apoyar a quienes
nos representan; pero con la salvedad de que él nunca más, que replicamos con
fuerza en esta fecha, no siga siendo el nunca
más nos movemos.
Que las velas que encendamos el
día de hoy, sean para alumbrar y revelar a quienes pretendieron taparnos la luz
del legado solidario que se reflejó en el documental.
Nunca más -mientras estemos unidos en este propósito- alguno de los de este lado, volverán a empañar la memoria de los caídos, de nuestra historia, y en especial, el legado de nuestro compañero presidente Salvador Allende.
Nunca más -mientras estemos unidos en este propósito- alguno de los de este lado, volverán a empañar la memoria de los caídos, de nuestra historia, y en especial, el legado de nuestro compañero presidente Salvador Allende.
Un abrazo fraterno para todas y
todos.
Marcela Espinoza Silva
Comité
Central V Región
Partido
Socialista de Chile

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